Dermatitis atópica: una encuesta revela las dificultades para sostener la atención y el tratamiento

Los datos arrojaron que el 48,5% de pacientes postergó o suspendió consultas médicas por motivos económicos y el 44,8% tuvo inconvenientes para acceder a medicamentos. El miércoles 16 de septiembre, a las 19, se realizará una nueva edición del Congreso Argentino para Pacientes con Dermatitis Atópica.

La Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO) realizó un relevamiento entre personas con dermatitis atópica, cuyos datos arrojaron que un 48,5% postergó o suspendió consultas médicas por motivos económicos durante los últimos seis meses. En tanto, un 44,8% tuvo dificultades para acceder a medicamentos. Además, cerca de 2 de cada 10 no estaban realizando el tratamiento indicado por su médico, principalmente por problemas económicos, y el 37,3% afirmó haber reducido o dejado de comprar medicamentos por esa misma razón. Según la encuesta, existe un marcado deterioro en la calidad de vida reflejado en un aumento del nivel de estrés; ansiedad; depresión; y calidad de sueño.

“Si bien por el contacto diario que tenemos con los pacientes conocemos las trabas y dificultades cotidianas, este relevamiento ofrece datos concluyentes y es muy importante que se tomen en cuenta”, sostuvo Silvia Fernández Barrio, presidenta de AEPSO.

El miércoles 16 de septiembre, desde las 19:00, AEPSO realizará en forma virtual el sexto Congreso Argentino para Pacientes con Dermatitis Atópica llamado “Atopika”, donde especialistas locales y regionales abordarán no sólo las características de esta afección y su diagnóstico, sino también los avances terapéuticos. “Realizamos este congreso cada año desde la pandemia, para que los pacientes conozcan todas las herramientas que tienen para poder controlar mejor su enfermedad”, señaló Fernández Barrio. (Ver CÓMO PARTICIPAR).

La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad crónica y multifactorial de la piel, cuyo principal síntoma es la picazón permanente, con lesiones que pueden ubicarse en la cara, el cuero cabelludo, las orejas, el dorso de las manos y las zonas de las extremidades .

“El impacto en la calidad de vida de los pacientes con dermatitis atópica (DA) es muy alto ya que atraviesa todo su entorno familiar, laboral y social. Es común en los niños pequeños, pero puede manifestarse a cualquier edad. En nuestro país, se estima que la DA afecta al menos al 10% de los niños y adolescentes, y en cerca de 3 de cada 10 casos, la enfermedad se mantiene en la adultez”, explicó la Dra. Carolina Ledesma (MP 2754), médica dermatóloga y presidenta de la Sociedad Argentina de Psoriasis (SOARPSO).

Por su parte, la Dra. Paula Luna (MN 110.953), presidenta de la Sociedad de Dermatología Pediátrica para Latinoamérica (SDPL), explicó: “La piel tiende a estar seca con una tendencia a generar eczemas y a picar. No siempre está igual o estable, está en la naturaleza de la dermatitis atópica volver. Se presenta en forma de brotes y remisiones”.

La médica dermatóloga señaló que en esta patología intervienen factores genéticos, ambientales, alteraciones inmunológicas y problemas en la función de barrera de la piel. Además, existen otras enfermedades desencadenadas por el mismo proceso inflamatorio.

“La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, de origen multifactorial, en la que intervienen factores genéticos, ambientales e inmunológicos. Además, con frecuencia se vincula con otras enfermedades alérgicas, como la alergia alimentaria, la rinitis alérgica y el asma, por lo que su diagnóstico y seguimiento requieren una mirada integral del paciente”, explicó la Dra. Silvana Monsell (MN 115.542), médica pediatra y alergista, presidente de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC).

Y sumó: “El abordaje conjunto entre el alergista y el dermatólogo resulta clave: permite evaluar tanto el estado de la piel como los posibles factores asociados, definir estrategias de tratamiento personalizadas y acompañar al paciente de manera sostenida, con el objetivo de controlar los síntomas y mejorar su calidad de vida”.

La dermatitis atópica impacta en los ámbitos laboral, escolar, social, vincular y económico. La picazón, su principal síntoma, no es un aspecto menor, las personas a las que la piel les pica en forma crónica e intensa (que sucede en contextos o situaciones imposibles de controlar como la escuela, el trabajo, en el transporte público, en un evento social o al intentar dormir) tienen el triple de posibilidades de desarrollar depresión y el doble de experimentar ansiedad.

Silvia Fernández Barrio, presidenta de la Asociación Civil AEPSO, remarcó que “la dermatitis atópica es una enfermedad cuyo impacto va mucho más allá de la piel. En los casos moderados a severos afecta sobremanera el descanso, literalmente el picor no deja dormir, ni permite la vida social, el trabajo, la escuela, baja la autoestima y complica tremendamente la dinámica familiar. Afecta la vida las 24 horas». 

Y agregó: «El acceso a la innovación, en estas enfermedades crónicas, es esencial justamente porque aún no tienen cura pero estos tratamientos posibilitan una vida normal”.

“Este enfoque posibilita la implementación de un tratamiento personalizado y adaptado a las características específicas del paciente, facilitando la mitigación de los síntomas en casos de enfermedad de mayor gravedad y avance. Asimismo, permite la identificación y manejo, cuando sea pertinente, de las comorbilidades asociadas, y en las formas leves, contribuye a prevenir la progresión del eczema”, explicó la Dra. Luna.

En el último tiempo, los especialistas comenzaron a utilizar el concepto de MDA (Manejo Dermatológico Adecuado), que consiste en trabajar de manera conjunta entre el médico y el paciente para definir los objetivos del tratamiento.
Esto significa que el control de la enfermedad no depende solo de la medicación, sino también de una comunicación permanente, seguimiento regular y adaptación de las estrategias según la evolución de cada persona. El tratamiento compartido permite que el paciente participe activamente en las decisiones y en el cuidado diario de su piel, logrando así mejores resultados y una mayor calidad de vida.

“Si bien no podemos curar la enfermedad, tenemos la posibilidad de mejorarla y hacer muchas cosas para tenerla bajo control y que moleste lo menos posible”, expresó Luna.

MIÉRCOLES 16 DE SEPTIEMBRE , A LAS 19:00 HS.

Para los casos con enfermedad moderada o grave se siguen utilizando los tratamientos convencionales, pero en los últimos años, han aparecido diversas herramientas terapéuticas que permiten mejorar sustancialmente la calidad de vida, controlando la picazón y las lesiones cutáneas de los pacientes que van desde los medicamentos biológicos (inhibidores de las interleuquinas 4 y 13), hasta los tratamientos orales (inhibidores de JAK).

“Hoy en día disponemos de diversas opciones terapéuticas aprobadas para abordar esta enfermedad, que van desde medicamentos orales hasta terapias biológicas. Estas alternativas tienen como objetivo aliviar los síntomas cutáneos, disminuir la picazón y evitar recaídas. Además, es fundamental complementar el tratamiento con la identificación de factores que puedan desencadenar o empeorar la afección, así como con una correcta educación sobre el cuidado de la piel. Cabe destacar que cada tratamiento debe adaptarse a las necesidades específicas de cada paciente”, puntualizó la Dra. Cecilia Civale (MN 122.479), presidenta de la Asociación Argentina de Dermatología (AAD).

CÓMO PARTICIPAR 

Para participar de la actividad deberán registrarse ingresando al sitio web www.atopika.com.ar

Más información:

Facebook:  AEPSO

Instagram: @aepso_da

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