Papilocare tiene la capacidad de reparar el epitelio del cuello uterino formando un escudo contra el virus del papiloma humano, la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo. Estudios científicos demostraron que el producto elimina el virus en más del 80% de los casos y mejora la microbiota vaginal frente a eventuales infecciones.
Escuchar “VPH positivo” suele ser un momento angustiante para las mujeres. Así lo relatan las especialistas cuando transmiten la noticia. “Es clave cómo lo comunicamos para contener a la paciente y lo más importante: VPH positivo no es sinónimo de cáncer. Es una infección viral. Y no significa que haya una lesión preneoplásica”, aclaró la Dra. Julieta Brizuela (MN 103.377), médica ginecóloga, en diálogo con Noticias de Salud Radio.
El virus del papiloma humano es la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo. Hay unos 200 tipos con diferentes niveles de agresividad. En Argentina el 80% de hombres y mujeres en algún momento se contagian de papiloma humano sin saberlo, porque el sistema inmune lo elimina. Pero en el 20% restante la infección persiste.
“El peligro radica cuando una lesión evoluciona a cáncer de cuello uterino, una enfermedad que se cobra la vida de más de 2.300 mujeres por año en el país. Sin embargo, es una enfermedad que hoy puede eliminarse con vacunación y tamizaje: Papanicolaou y colposcopia”, sostuvo la explicó la Directora de Docencia del Municipio de Malvinas Argentinas.
Y agregó: “El virus del papiloma humano es el responsable único del cáncer de cuello uterino, sobre todo los serotipos 16 y 18 involucrados en la génesis del cáncer uterino».

Las principales herramientas de prevención son el test de VPH para detectar ADN viral, “si es negativo se hace cada cinco años, si es positivo los controles (Papanicolaou y colposcopias) son más frecuentes”.
Cuando hay síntomas como dolor en relaciones sexuales o sangrado, en muchos casos, la enfermedad avanzó. “Hay muchas oportunidades para evitar un cáncer cérvico uterino. Al principio tenemos las lesiones preneoplásicas, previas al cáncer cervical. Justamente, son las que se detectan en los estudios Papanicolaou y colposcopias”, explicó la Dra. Brizuela, Profesora Adjunta en Fundación H.A. Barceló, Facultad de Medicina.
¿Cómo una lesión asociada a VPH se transforma en un cáncer de cuello uterino? “Si una lesión premaligna de bajo grado no se trata la persistencia del virus podría convertirse en una lesión de alto grado. Todo esto se va gestando en un lapso de 10 años aproximadamente. Y de 3 a 5 años es el tiempo que tarda una lesión de alto grado en desarrollar un cáncer cérvico uterino”, contó la ginecóloga.

Y sumó: “Cuando hay una lesión preneoplásica de bajo grado, que no es sinónimo de cáncer, podemos intervenir para controlarla. Hoy tenemos en Argentina el gel vaginal Papilocare que tiene un mecanismo de acción muy interesante: por un lado, forma una barrera y evita que el VPH se integre a la célula evitando que la lesión avance al reepitelizar el cuello uterino. Por otro lado, en la microbiota vaginal, Papilocare tiene la capacidad de aumentar la cantidad de lactobacilos, reforzando el sistema inmunológico para lograr la eliminación del virus”.
Antes de la aparición del gel vaginal Papilocare, ¿qué herramientas tenía un ginecólogo para tratar una lesión de bajo grado? “En la mayoría de los casos este tipo de lesiones las elimina el sistema inmune en dos años, entonces solo las observábamos citando al paciente cada seis meses, le indicábamos la vacunación y no podíamos hacer mucho más que eso. Lo que hace Papilocare es acelerar la eliminación viral y disminuir la persistencia de aquellas lesiones que seguían en el tiempo”, señaló la Dra. Brizuela.
Una de las consultas más frecuentes de las pacientes que están en pareja bajo tratamiento con el gel vaginal es si es compatible con el uso de preservativo. “Papilocare es compatible con el preservativo y no produce rotura. El uso del preservativo es clave porque cuando hay una lesión hay transmisión del virus”, advirtió la médica.
En el último Congreso de Ginecología Oncológica que tuvo lugar en Europa se presentaron resultados científicos sobre la eficacia de Papilocare. “Se analizaron dos grupos, uno de ellos usó el gel vaginal y el otro grupo no. A los seis meses, las personas que habían utilizado Papilocare lograron una eliminación viral en el 83% de los casos. Además, se logró la persistencia del clearance viral al año”, concluyó la especialista.




